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Masters 1.000 de Shanghái, Nadal-Dimitrov: El Emperador ha venido de conquista (6-4, 6-7(4) y 6-3)

Masters 1.000 de Shanghái, Nadal-Dimitrov: El Emperador ha venido de conquista (6-4, 6-7(4) y 6-3)

El 13/10/2017 a las 07:58Actualizado El 13/10/2017 a las 11:46

Rafa Nadal desplegó su mejor tenis para doblegar a Grigor Dimitrov (6-4, 6-7(4) y 6-3) y ya está en semifinales del Masters 1.000 de Shanghái, donde se verá las caras con el croata Marin Cilic. El manacorí volvió a superar a un combativo rival, que al igual que ya hiciera en Pekín la semana pasada dejó destellos de gran calidad, llevando al límite al número uno mundial, pero sin premio final.

Personajes

Rafa Nadal. No tiene el título de Shanghái en su palmarés, y quiere ponerle remedio como sea. El nivel del manacorí en China está en su punto más álgido de la temporada, como nunca antes se había visto en la gira asiática, tradicionalmente mala para el español. No está siendo el caso del año 2017, donde cada vez que sale a la pista deslumbra con su juego y vence a cualquier rival que se le ponga en medio. Dimitrov volvió a ser ese jugador nuevamente, a pesar de jugar un buen partido.

Rafa Nadal, en el masters 1.000 de Shanghai

Rafa Nadal, en el masters 1.000 de ShanghaiGetty Images

Grigor Dimitrov. Tuvo sus oportunidades para hacer daño a Nadal, pero ante la solidez del número uno mundial tuvo que hincar la rodilla como ya hiciera en Pekín la semana pasada. Comenzó con un ritmo fulgurante y con ganas de poder vencer al número uno mundial, pero alguna pequeña laguna le lastró en exceso en el marcador. Aun así, el búlgaro volvió a dejar muestras de lo que es capaz cuando está inspirado.

Nudo

El tercer partido entre Nadal y Dimitrov del 2017 no podía desmerecer a la igualdad mostrada en sus dos anteriores enfrentamientos en semifinales del Australian Open y el ATP 500 de Pekín, justo la semana pasada, y así fue. El tenista búlgaro salió a por todas con el objetivo de doblegar de una vez por todas (solamente lo ha conseguido en una ocasión en su carrera) al manacorí y presionó tanto con el servicio como con el resto desde el minuto uno. Pero la gran puesta en escena no le sirvió para desarbolar a un sólido número uno mundial.

Nadal poco a poco fue tomando las riendas de su saque, sin dar opciones al resto, esperando su oportunidad cuando las dudas de Dimitrov surgieran como en ocasiones anteriores. No había dejado opción a la sorpresa, pero ese bajón llegó con 4-4 en el marcador del primer set. Hasta entonces los dos contendientes dejaban para el recuerdo puntos espectaculares desde el fondo de la pista que caían para uno y otro lado.

Pero Nadal olió sangre cuando Dimitrov dejó la primera rendija abierta con su servicio. Sobrepasado por la solidez defensiva de Nadal, llegaron los errores que acabaron con el primer break a favor del español y que dieron carpetazo al primer set (6-4). Se repetía la película de Pekín, con el inicio triunfador del balear, que seguramente en su cabeza tendría presente el no ceder como sí que hizo en la segunda manga del partido en la capital China.

No fue así, y con un tie break de por medio, después de un set donde ninguno de los dos consiguió hacerse con el servicio de su rival. Nadal hacía gala de una solidez inusitada frente al elegante estilo de un Dimitrov que no daba en ningún momento su brazo a torcer. Se repetía la historia de la semana pasada, aunque en esta ocasión el desempate era el que dictaba sentencia.

Comenzó de mejor manera Nadal con un mini break a las primeras de cambio, pero Dimitrov consiguió darle completamente la vuelta para llevar a su terreno el partido y poner otra vez en dificultades, por tercera vez en el curso, al número uno mundial, que tuvo que desplegar sus mejores armas para intentar evitar que el choque se marchara a la tercera manga. No pudo para alegría de la grada, que disfruta de un partidazo espectacular (6-7(4)).

Como si de un 'déjà vu' se tratase, el tercer set fue prácticamente un calco de lo que se vivió hace una semana en Pekín. Nadal rompió el servicio de su rival y con 4-2 en el marcador, no iba a dejar escapar el partido. El peso del juego empequeñeció a un muy buen Dimitrov, que acabó cediendo ante el número uno del mundo (6-3). En semifinales el manacorí se verás las caras contra el croata Marin Cilic, que dejó fuera a Albert Ramos.

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