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La Vuelta 2017: Un poco de Contador es mucho y aguantar a Froome es muchísimo

La Vuelta 2017: Un poco de Contador es mucho y aguantar a Froome es muchísimo

El 23/08/2017 a las 20:29Actualizada El 23/08/2017 a las 20:34

Alberto Contador sigue a 3 minutos y 10 segundos de Chris Froome en la general, exactamente la misma distancia de la que salió de la etapa de Andorra donde el madrileño no mostró ni las mejores piernas ni prácticamente ninguna esperanza para hacer algo grande en esta Vuelta a España 2017. Dos etapas después, el madrileño resistió las embestidas de todo el Sky y recuperó sensaciones.

Hay pocos ciclistas en la actualidad que puedan aguantar el ritmo de Chris Froome y de todo el equipo Sky. Mostrar las mismas piernas que el cuatro veces campeón del Tour de Francia y líder de esta Vuelta 2017 no es más que una pequeña victoria moral, pero todo suma. El equipo más dominante del mundo volvió a pasar su rodillo por los puertos castellonenses antes de dar la puntilla en las abultadas rampas de la inédita subida a la Ermita de Santa Lucía.

Gianni Moscon ejerció de cruel Michal Kwiatkowski, es decir, de auténtico tractor para segar rivales y hacer la vida más fácil a Froome. Pocos metros después el líder se quedó junto a Contador, el canadiense y exatleta Michael Woods y el colombiano Esteban Chaves. Dicho de otra forma, que sólo cuatro corredores aguanten un final explosivo ante Froome es digno de elogio, y allí no estuvieron ni Vincenzo Nibali, ni Fabio Aru ni Romain Bardet.

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No es más que eso, un ejercicio de resistencia y supervivencia ante el más fuerte, pero que demuestra que tras un mal día Alberto sigue fuerte y animado. En esta misma etapa llegó a estar a cola del pelotón, tratando de no desgastar demasiado o directamente pasándolo mal, pero lo más positivo de ver de nuevo al mejor Contador es que si esto no es más que un espejismo, esta inercia puede convencerle de intentar algo grande para estar, cuanto más arriba, mejor.

En sus declaraciones tras la etapa Contador no se dejó llevar por la euforia, sino todo lo contrario. Cautela y partido a partido porque todavía queda mucha carrera. Pero hay que abrir una puerta a la esperanza, en el declive del madrileño estos finales duros, cortos y muy explosivos se le iban atragantando. Y ahora, resiste. Que ya es mucho.

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