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Ocho curiosidades que te harán amar el curling

Ocho curiosidades que te harán amar el curling

El 08/11/2016 a las 13:30

En España se conoce muy poco de este deporte que, para algunos, roza lo extrovertido, pero que tiene una gran repercusión en otros rincones del planeta. Argumentos tiene más que de sobra para ganar cada año miles de adeptos y aquí te invitamos a que lo conozcas un poco más en profundidad.

Deporte medieval. Sabemos que el fútbol, se inventó en la segunda mitad del siglo pasado o que el nacimiento basket fue ‘culpa’ de una cesta de melocotones, pero ¿y el curling? Lo cierto es que existen motivos para pensar que se creó en la Baja Edad Media. Las primeras referencias escritas sobre el uso de piedras sobre hielo datan de 1541 y en un par de pinturas de Pieter Bruetghel el Viejo se representan personas jugando a un deporte similar (1545).

El curling y el Titanic. El deporte del curling tiene mucho que ver con la tragedia del Titanic, por sorprendente que parezca. Tras el hundimiento del barco, una pista de curling en Halifax (Canadá) fue utilizada temporalmente como mortuorio para albergar los cadáveres. Se trataba del único recinto que, por tamaño y temperatura, podía dar cabida a tantos cuerpos sin vida.

El exclusivo origen de las piedras. Uno de los elementos más llamativos del curling son las piedras que se lanzan. Resulta sorprendente que, en pleno siglo XXI con la globalización absorbiendo todos los ámbitos de nuestra sociedad, estas rocas que pesan 20 kilos se sigan fabricando exclusivamente en la isla escocesa de Ailsa Craig. Curiosamente, la isla está en venta actualmente, pero la cantera de la que se extrae el granito no está en venta. Las bolas están hechas de granito pulido, aunque este material es ligeramente elástico para que no se partan al ser lanzadas o al chocar con otras piedras.

Bolas de curling

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Ilustres aficionados. Aunque en España nos siga pareciendo el curling poco más que el primo gélido de la petanca, lo cierto es que cuenta con aficionados de lo más mediáticos. Así, George Clooney se volvió un loco del curling tras la grabación de ‘La tormenta perfecta’ en Canadá. Durante sus horas en la habitación del hotel, no podía quitar la mirada de su televisor, donde se emitía la competición en los Juegos Olímpicos de Salt Lake City en 2002. El actor reconoce que “al principio no entendía por qué estaba a todas horas en TV, pero al tercer mes era incapaz de salir de la habitación del hotel por verlo”.

El detalle del ganador. Al igual que otros deportes como el rugby, el curling denota un alto grado de deportividad. Así, es corriente ver felicitar al rival tras un buen lanzamiento y está muy mal visto el hecho de reírse o hacer chascarrillos tras un fallo. Además, cuenta la tradición que el equipo ganador debe pagar una bebida al perdedor como consolación. Este ritual hace que se diga que en el curling nunca se pierde: o se gana sobre la pista, o se gana posteriormente en el bar. Ya podían tomar nota otros deportes…

El calzado esconde otro gran secreto. Deslizarse sobre hielo con un calzado normal y no resbalarse, ¿dónde está el truco? La respuesta muy sencilla, ya que se trata de unos zapatos especiales con suelas especialmente diseñadas para la práctica del curling –denominada curling sheets- que les permite deslizarse sobre el hielo sin escurrirse. Sin embargo, las suelas de ambas zapatillas son diferentes. Así, mientras la suela deslizante se compone de un material llamado teflón el otro zapato es prácticamente normal –durante el lanzamiento de la piedra es solo uno de los pies el que se desliza-. Ese segundo zapato normal tiene una suela de igual espesor al de deslizamiento para mantener el nivel del atleta.

Calzado Curling (Foto: Wikipedia)

Calzado Curling (Foto: Wikipedia)Eurosport

El ‘curliniano’ más especial. A finales de la década de los 70, hubo una figura que dotó al curling de cierto tinte mediático. Paul Gowsell ganó dos Mundiales Junior en 1976 y 78 y de él se decía que viajaba en una furgoneta Volkswagen al más puro estilo hippie, de fiesta en fiesta y bebiendo cervezas. Gowsell, canadiense de nacionalidad, tuvo su episodio más excéntrico al pedir una pizza en pleno partido –hecho que propició que se quedase con el mote de Pizza Man-. Su equipo perdió aquel día, siguiendo con la leyenda, porque su piedra golpeó un trozo de aceituna de la pizza. Demasiada ficción para esta historia…

Más de un millón de deportistas. Según se ha calculado, alrededor de 1,2 millones de personas practican el curling en todo el mundo. La cifra tal vez no sea tan elevada como la de otros deportes más mediáticos, pero supone una cantidad de gente similar a la población de todo Estonia.

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