El salto BASE es una de las actividades más arriesgadas entre todos los deportes de riesgo, y Jeb Corliss es testigo directo de esto. Este saltador de 35 años consiguió sobrevivir a un accidente en la montaña que pudo haberle costado la vida. Las imágenes lo dicen todo.
Tras saltar desde lugares como la Torre Eiffel, el propósito de este estadounidense a principios de año fue arriesgar al máximo acercándose todo lo posible a las rocosas montañas de Sudáfrica. Lo hizo en enero, pero su afán por sentir la adrenalina a tales niveles le llevó a tener un accidente que no olvidará jamás. Jeb Corliss saltaba desde una altura de más de 1000 metros mientras las cámaras del canal estadounidense HBO grababan tal hazaña, pero en el segundo salto llegó la tragedia.
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12/11/2020 A LAS 11:41
Las primeras imágenes, grabadas por un tercero presente en el salto, fueron escalofriantes. El choque contra una roca hizo que Jeb Corliss perdiera el control y cayera desde una altura de 60 metros. El paracaídas, abierto casi de milagro, hizo que la caída no significara una tragedia mayúscula.
Tras recibir atención médica en el mismo lugar del impacto, los propios servicios médicos aseguraron que de no ser por el paracaídas Corliss no hubiera podido salvar la vida. El balance final fue la fractura en ambas piernas, un mal menor que ahora se confirma con la publicación por parte del propio saltador de las imágenes del accidente grabadas por la cámara que él mismo llevaba adosada para captar las sensaciones de un salto BASE en primera persona.
Jeb Corliss permanece todavía hospitalizado para recuperarse de las lesiones sufridas.