Pregunta: ¿Cómo fue tu experiencia olímpica?
Respuesta: El esquí de baches fue deporte demostración en el 88 y durante gran parte de mi carrera deportiva no tuve claro si iba a poder o no ir a una olimpiada. Así que el simple hecho de que los baches fuesen deporte olímpico a partir del 92 y obtener los puntos necesarios para clasificarme en dos ocasiones fue en si la realización de un sueño.
P: Participaste en dos JJ.OO. de invierno (Albertville 92 y Lillehammer 94). Mejoraste la posición en Noruega llegando a estar cerca de acceder a la final. ¿Cómo te sentiste físicamente y anímicamente en dichas competiciones?
R: La primera de ellas sufrí un revés importante, pues perdí un esquí antes del segundo salto. Lo estaba haciendo bastante bien hasta ese momento según el tiempo que iba marcando y los análisis que hicieron mis entrenadores de la bajada. No obstante esa caída no me marcó negativamente, pues supuso una gran motivación para tratar de hacerlo mejor en la siguiente olimpiada. En Lillehammer, conseguí clasificarme en vigésimo cuarta posición. Me hubiese encantado haber podido quedar entre los 16 primeros y competir en la final, pues una final se enfoca de otra forma, puedes asumir muchos más riesgos en tu bajada sobre todo cuando ya has fallado en tu primera cita olímpica. Aun así, el resultado fue satisfactorio para mí, ya que en esa temporada conseguí superar a muchos de mis rivales directos.

Pepe Rojas

Fuente de la imagen: Eurosport

P: ¿Qué nos puedes contar de esos Juegos? ¿Alguna anécdota o vivencia que recuerdes?
R: Desde el punto de vista deportivo los juegos olímpicos no son más que una de las muchas competiciones en las que se compite durante una temporada. Casi todos los deportistas compitieron la semana anterior y lo volverán hacer la semana siguiente a la cita olímpica. Es por esto por lo que las anécdotas que uno más recuerda con el paso del tiempo son las personales como la convivencia en la Villa Olímpica con los compañeros de tu modalidad y con los de otras modalidades. Es una experiencia única. Por otro lado, la olimpiada da una gran cobertura a algunos deportes que normalmente no la tienen. Recuerdo especialmente el seguimiento que me hicieron mi familia y amigos así como la ilusión que depositaron en mi.
P: Pionero en Moguls para España. ¿Qué nos puedes contar de esta modalidad?
R: Yo me pasé del esquí alpino al esquí de baches porque me parecía mucho más divertido. No había que marcar la pista ni trabajar mucho en ella antes de pasar a entrenar o simplemente a divertirse, además en mi época los esquiadores de baches eran ídolos a los que todos los niños tratábamos de imitar. Es importante recordar que era la única disciplina de 'freestyle' que existía en la época, pues no existía ni el HalfPipe, ni el Slopestyle, ni el esquí cross.
P: ¿Cuáles son las dificultades? Exigencia física, técnica…
R: Como todos los deportes requiere una suma de condiciones físicas, técnicas y psicológicas. Existe la falsa creencia de que el deporte es muy exigente físicamente y que genera lesiones de rodilla. Esto no es cierto. Las lesiones de rodilla en esquí normalmente son causadas por una caída en las que no salte a la fijación. Yo he sufrido diversas lesiones en diferentes deportes y por suerte mis rodillas siguen estando en perfecto estado.

Pepe Rojas

Fuente de la imagen: Eurosport

P: ¿Qué evolución ha sufrido este deporte desde esos años en los que participaste a la actualidad?
R: La evolución ha sido tremenda. Tan grande que prácticamente hablamos de deportes diferentes. En su origen el esquí de baches se practicaba en los baches que se formaba naturalmente en las pistas por el paso de los esquiadores. Se caracterizaba por la heterogeneidad de la bajada, los cambios de ritmo e incluso por la improvisación, pues los saltos se tenían que realizar en cualquiera de los baches sin estar especialmente preparados para ello. Una parte muy especial del deporte es la técnica de saber recepcionar los saltos en medio de los baches. Además, el reglamento obligaba a una medida mínima de esquís de 190 cm. La evolución se ha producido principalmente en tres aspectos: Los baches han pasado a hacerse artificialmente, lo que genera una pista perfectamente simétrica y homogénea en la que ya no hay cambios de ritmo y en la que se ha igualado muchísimo el estilo de todos los esquiadores. Por otro lado los saltos están perfectamente preparados y ya no se aterriza en los baches sino en una pendiente preparada para ello, además las maniobras han cambiado mucho, antes estaban prohibidas las rotaciones verticales hacia delante o hacia atrás y ahora monopolizan todos los saltos (antiguamente las maniobras que más se realizaban eran el Twister, el Duffy, el Águila, y el 360º helicóptero).
P: ¿Por qué no hay grandes nombres españoles en Moguls?
R: Como en cualquier modalidad de esquí, en España hay muy pocos practicantes en comparación con otros países de mayor tradición alpina. El tamaño de nuestras federaciones no se puede comparar a las federaciones regionales de otros países. Incluso hay cientos de clubes que superan a la mayoría de nuestras federaciones. Todos ellos disponen de mejores medios técnicos, de una temporada más larga, y de un nivel de rivalidad entre los niños que superan ampliamente los nuestros. Cuando uno lo analiza desde esta perspectiva, resulta increíble que deportistas como Paco Fernández Ochoa, su hermana Blanca, María José Rienda y Javier Fernandez hayan subido tan alto en el pódio. Creo que es muy difícil que esto vuelva a ocurrir, aunque tengo depositadas todas mis esperanzas en ello. De hecho, ahora hay que incorporar en esta lista a Regino Hernández con su gran actuación estos días en PyeongChang.
P: ¿Cómo has visto las pruebas de Moguls este año en PyeongChang? ¿Qué te pareció el oro del canadiense Mikael Kingsbury (ya fue plata en Sochi y ahora era súperfavorito) y de la jovencísima francesa Perrine Laffont?
R: Me parece que hay un nivel impresionante. Con Mikael Kingsbury se han cumplido los pronósticos. Es una máquina y no comete el menor fallo. No obstante me hubiese gustado alguna sorpresa como la del japonés Ikuma Horishima en el campeonato del mundo de Sierra Nevada del año pasado. También me encantaría que los baches se hiciesen con cambios de ritmo que introdujesen una mayor diferencia entre la forma de esquiar de los competidores. Por otro lado, la victoria de Perrine Laffont tampoco supone ninguna sorpresa. Ya subió al podio en el campeonato del mundo el año pasado y además pertenece a la escuela francesa que siempre tiene a sus esquiadores entre sus favoritos. Lo que sí me ha llamado mucho la atención ha sido la floja actuación de los esquiadores franceses masculinos, que como digo siempre están entre los mejores desde los inicios de este deporte.
P: ¿Cómo eran los JJ.OO. de Invierno en la época en la que participaste y cómo son ahora?
R: En nuestra época había muchos menos deportes olímpicos y nosotros eramos la única representación que podríamos llamar "rebelde". Ahora los deportes de 'freestyle' tienen una presencia mucho más importante en los juegos. Desde el punto de vista de público y organización me recuerda mucho a los anteriores, no creo que haya cambiado demasiado.
P: ¿Qué esperas de los españoles que quedan por competir (Javier Fernández, Felipe Montoya, Sara Hurtado y Kirill y Ander Mirambell…)? ¿Ves opciones reales de medalla?
R: Estoy encantado con la medalla de Regino, ha sido una sorpresa increíble. Quiero darle mi enhorabuena y espero que vengan muchas más después de esta. Quiénes tiene opciones de medalla son aquellos que recurrentemente las vienen consiguiendo en la Copa del Mundo, así que esperemos que Javier Fernández ratifique lo que viene haciendo y se cuelgue el oro. Con relación a los demás, esperemos que alguno nos dé alguna sorpresa más.