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Blog Julio García Mera: El penalti es teatro

Blog Julio García Mera: El penalti es teatro

El 10/11/2017 a las 08:37Actualizada El 10/11/2017 a las 08:43

El penalti es al futsal lo que el teatro a la interpretación.

“El cine es un juego de muchos. El teatro, no: ahí te quedas solo y te das cuenta enseguida de la medianía que es cada uno”: así de contundente habla Miguel Ángel Solá, actor argentino, en una entrevista radiofónica realizada recientemente en la que le preguntaban por la diferencia entre cine y teatro.

El penalti es al futsal lo que el teatro al mundo de la interpretación. El juego del futsal es cosa de muchos. Sin embargo, el penalti es el lugar más solitario de nuestro deporte. No hay manada, no hay cobertura, no hay protección. Hay silencio y miedo. Y memoria de la fatalidad.

Siempre hay un instante en el que te asaltan fallos y errores del pasado. Y, de repente, recuerdas a tus superhéroes de la infancia, como a Puño de Hierro, que podía llegar a hacerse invisible con una técnica de concentración milenaria. Porque quieres desaparecer, quieres que nadie te vea, aunque todo el mundo repara en cada gesto, en cada parpadeo, en cada mueca. Y no, tus puños no son de hierro, pero tus pies sí son plomo. Pesan. Demasiado.

Y a pesar de la soledad y el miedo, el penalti es el único lugar en el que el jugador es dueño de su propia existencia. No puede esconder la mediocridad. Se ve la dimensión y la personalidad de cada deportista. No hay red, ni excusas. Él y sus capacidades. Él y su valía. Aferra el cuero como si fuera parte de tu cuerpo y fíjate en cada detalle. Respira. Visualiza el trabajo de tantos años, tu forma de golpear el balón. Tú, el balón y el portero. Nada más. Acude a tu rutina de entrenamiento: ésa es tu zona de seguridad. Porque durante el lanzamiento de la pena máxima, a uno se le descuelgan las certezas y no hay fórmulas mágicas, no hay libros de autoayuda, no hay tregua, no hay control, no hay mejores y peores y cualquier despiste te rompe el hilo del destino.

El penalti es teatro, es interpretar más que jugar, es ser actor más que jugador. El penalti es el arte de convertir la incertidumbre en gol. El penalti es un exceso. Para enfrentarte a él no puedes vestirte de lugares comunes. Porque cuando pones el balón en el punto de penalti, en realidad, eres tú el que te pones en el punto de mira. Héroe o villano, excelencia o mediocridad, cine o teatro.

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