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Andressa, Sheila y la imagen que debe evitar el fútbol femenino español

Andressa, Sheila y la imagen que debe evitar el fútbol femenino español

El 11/02/2019 a las 19:01Actualizado El 11/02/2019 a las 19:44

Hoy deberíamos estar hablando de la gran victoria del Barça en Vallecas, del estreno goleador de Oshoala, el fichaje culé más interesante de los últimos tiempos, o incluso de los más de 20.000 aficionados que acudieron a las gradas de Anoeta para vibrar con el derbi vasco, que acabó en un emocionante empate a dos.

Sin embargo, el fútbol femenino no fue protagonista este domingo por el tema deportivo, sino por un incidente que aconteció en la ciudad deportiva del Rayo y que empaña la imagen no solo de las jugadoras, sino de los valores que representan sus clubes. En el minuto 74’ y con 0-4 en el marcador, la rayista Sheila García hizo una leve falta a Andressa (azulgrana), que se levantó rápidamente del suelo para protestar la acción.

En las imágenes se puede ver cómo Andressa mueve ostensiblemente la pierna para explicar a la árbitra la gravedad de la acción, para inmediatamente después dirigirse indignada hacia Sheila. De repente, la brasileña salió de sus casillas y tuvo que ser retenida por sus compañeras para que el conflicto no fuera a mayores. Por este motivo fue expulsada. El técnico culé, Lluis Cortés, explicó lo sucedido en sala de prensa: “Andressa ha recibido un insulto racista durante el partido y esto es un tema muy grave que tenemos que intentar erradicar entre todos”.

La propia Andressa se disculpó al cuerpo arbitral nada más acabar el encuentro, afirmando que había escuchado “extranjera de mierda”. El Barça no se ha vuelto a pronunciar sobre el tema (ni tiene intención según nos han confirmado desde el club), pero asegura que ni Andressa ni Lluis señalaron a ninguna jugadora en concreto. Sin embargo, la carioca se dirigía hacia Sheila, por lo que se sintió claramente aludida.

En tres tuits, dio su visión: “Aclaro lo sucedido. No se va a manchar mi imagen cuando en ningún momento he dicho insultos racistas a la jugadora del Barça. Espero que un club como el Barça deje de manchar la imagen de una jugadora que solamente quiere disfrutar de su sueño, que es el de jugar al fútbol. Gracias. PD: Si yo hubiese tenido algún insulto racista, las jugadoras del Barça hubiesen ido a defender a Andressa. Lo único que han hecho es separar porque venía a por mi”.

Rápidamente, compañeras, miembros del club y aficionados apoyaron a través de redes sociales a Sheila, que reconoce sentirse afectada por la situación. “Claro que me afecta. No me gusta que me traten de racista”.

"Nunca diría algo así"

Los que conocen a Sheila García (1997, Guadalajara) están convencidos de que jamás diría una cosa así. “Es la jugadora más noble que he tenido la suerte de entrenar”, dice su técnica, Irene Ferreras. Una futbolista joven, con carácter sobre el campo, y sobre todo mucha personalidad. La pasada temporada fue una de las mejores jugadoras de la plantilla a pesar de su inexperiencia, y en este curso ha dado un paso hacia adelante y se ha convertido en una de las revelaciones de la Liga Iberdrola. Ya sea actuando de carrilera o más adelantada, su habilidad para sortear rivales en la banda la hace imparable. Solidaria, figura entre las futbolistas con más asistencias del torneo. Su ídolo es Ángel Di María.

Su condición de extremo la convierte en objeto de numerosas faltas en cada partido, pero Sheila nunca ha tenido un mal gesto ni palabra. Fuera del campo destaca por su timidez, sobre todo con la prensa. Le gusta ser protagonista sobre el campo y no fuera de él. “Todos los que tenemos la suerte de conocer a esta grandísima persona sabemos cómo es y que nunca diría algo así”, dice Paula Andújar, una de sus compañeras. En palabras de Sheila, fue la propia Andressa quien le llamó “puta loca”, a lo que la rayista respondió: “Cállate y ponte a jugar”.

Un contacto, una protesta, una voz y una exaltación. Quizá nunca sepamos qué oyó realmente Andressa. Lo que dice oír no está recogido ni en el acta arbitral (la colegiada se encontraba justo al lado de la brasileña) ni queda reflejado en la actitud de sus compañeras, que trataron de separarla en lugar de alarmarse como lo hizo. Desgraciadamente, no hay pruebas ni puede haberlas, y solo podremos confiar en la palabra de las protagonistas.

Lo que es seguro es que esta situación se podría haber evitado. Un leve forcejeo entre dos futbolistas de Primera División acabó en un espectáculo bochornoso que, casualmente, fue retransmitido por televisión. Si queremos que el fútbol femenino español tenga visibilidad y se convierta en un espejo para muchas niñas, olvidemos episodios como éste e intentemos que no vuelvan a ocurrir. Que todo lo luchado haya merecido la pena.

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