Aún bajo los efluvios de una Eurocopa emocionante hasta su epílogo y del bochorno final en forma de violencia en Wembley, como colofón al dislate de la UEFA con la multisede y la evidente desproporción hacia Inglaterra, aún tenemos que lamentar el cobarde episodio racista con los tres jugadores ingleses -Rashford, Sancho y Saka- que erraron en la tanda de penaltis definitiva.
Habrá que quedarse con lo bueno. Los centrales italianos que protagonizaron la viral celebración sobre el césped y la posterior foto, tumbados en la cama, aún ataviados con la camiseta azzurra y la copa de campeones en el centro, invitan a una reflexión y a un aprendizaje.
La Liga
Los martes de Elías Israel: Hacia una Liga peor
20/07/2021 A LAS 07:39
Entre Bonucci y Chiellini suman 70 años. Ambos fueron también protagonistas de la histórica no clasificación de Italia para el último Mundial. Tuvieron que escuchar a los clásicos enterradores, que igual campan en España o en su país, hablar de “cementerios de elefantes”, de jubilaciones anticipadas, de necesidad de dar paso a las nuevas generaciones. Tuvieron suerte de que Roberto Mancini, que tiene más clase que un instituto, sabe que los mejores equipos también pueden nacer de la mezcla de veteranía y juventud, especialmente en un torneo tan corto y sometido a tanta presión.
A todos los que piensan que la veteranía no es un grado, habría que ponerles las tres prórrogas que estos maestros del saber competir han tenido que aguantar en la Eurocopa de la pandemia. Justo es decir que la vida con Jorginho por delante y Donarumma en la portería se puede hacer más sencilla, pero es imposible amar el fútbol y no reconocer el maravilloso ejercicio de supervivencia de esta Italia camaleónica, capaz de enamorar con sus bajitos -Verratti, Insigne, Barella, Chiesa- y ganar con sus mayores.

italia tanda penaltis

Fuente de la imagen: Getty Images

Cuando uno busca las cualidades de cualquier central, uno intenta mirar su capacidad de anticipación, su juego aéreo, su manera de salir al cruce y su elección de los momentos para encimar, para recular, para dirigir la salida en bloque de la zaga. Los defensas veteranos pierden velocidad, claro está, pero conocen atajos para cuerpear, para obligar al delantero a elegir el callejón equivocado, para hacer caer en la desesperación a delanteros de nivel mundial.
El fútbol, como permanente metáfora de la vida, nos invita a rodearnos de personas que ya han recorrido el camino, que conocen sus recovecos, sus trampas, que de tanto visto, son capaces de desdramatizar, de templar, de enseñar y de hacer mejores a todos los que les rodean. En los tiempos de la cocina rápida y del microondas, sepamos valorar a los que cocinan a fuego lento y a los que disfrutan de lo que les queda de vida profesional. Los eternos Chiellini y Bonucci y los que les recuerden a ellos, siempre en mi equipo.

Resumen Inglaterra-Italia: La azzurra asalta Wembley

Eurocopa 2020
Análisis: Italia, la revolución de Mancini ante su gran prueba
10/06/2021 A LAS 17:29
Eurocopa 2020
El mensaje de Sancho contra el racismo: "El odio nunca ganará"
14/07/2021 A LAS 19:31