Eurosport

Blog De la Calle: Erin, la reina del luge

Blog De la Calle: Erin, la reina del luge

El 05/11/2017 a las 22:32Actualizada El 06/11/2017 a las 11:29

Nacida en un pequeño pueblo de EEUU, soñaba con ser astronauta pero se cruzó el luge en su camino y sus vecinos le pagaron el billete a los JJOO de Turín...

Cuando Erin Hamlin logró la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014 en Sochi, Associated Press lo calificó como "una hazaña, seguramente es el mejor momento en la historia del Luge en Estados Unidos". Erin es una deportista de 30 años muy querida en su país y especialmente en su pueblo natal, Remsen, en el estado de Nueva York. A la vuelta de Sochi, fue objeto de una multitudinaria bienvenida por parte de sus paisanos, amigos, familiares y fans, que llenaron las calles de su pueblo para celebrar una medalla que sentían como suya. Y en realidad lo era.

Hamlin nunca escondió que su objetivo siempre fue "competir en unos Juegos Olímpicos", una cantinela que habían escuchado todos sus vecinos. Así que en 2006, sus paisanos decidieron organizar una captación para recaudar fondos con los que ayudar a Erin a obtener los fondos necesarios para que pudiera viajar a los Juegos Olímpicos de Turín, donde fue 12ª. Aquel día Hamlin prometió que les devolvería aquel gesto con una medalla en unos JJOO. Después de Italia, en 2010 participó en los Juegos de Vancouver (obteniendo un discreto 16º lugar), y en 2014 se marchó a Sochi, Rusia, de donde regresó con la prometida medalla que se celebró en Remsen como un oro.

Erin es la primera estadounidense, tanto mujer como hombre, en ganar una medalla en los Juegos Olímpicos de invierno. Una medalla que coronaba una carrera exitosa en la que se incluyen dos oros y dos platas en los Mundiales. Lejos queda ya su primera gran victoria internacional en el Campeonato FIL World Luge 2009 en Lake Placid, Nueva York, a unos kilómetros de su casa. Fue la primera vez en 99 carreras que la ganadora no era alemana.

Hamlin sufría problemas de migraña y eso la llevó a volcarse en la resolución del problema y en dar visibilidad a la gente que sufría esas molestias. Tanto que en 2009 Hamlin se convirtió en portavoz de la National Headache Foundation. Erin ha sido la cara del luge en los Estados Unidos durante la última década, después de 18 años como miembro del equipo de Luge de los Estados Unidos. Debutó en Turín con 18 y llegará a Pyongyang con 31. "Nunca en un millón de años habría imaginado que estaría haciendo esto a estas alturas. Crecí en Remsen, una ciudad muy pequeña a las afueras del Parque Adirondack. Yo quería ser astronauta hasta que descubrí el luge a los 12 años".

"Mirando desde afuera, muchos piensan que mi deporte es una locura, que tengo ganas de matarme o una adicción extrema a la adrenalina que me hace arrojarme por una colina a velocidades vertiginosas encima de una tabla . Sin embargo, el luge es un mundo de precisión, dedicación y enfoque extremo para estar en la cima de un deporte sincronizado a la milésima de segundo. Yo decidí salir de mi zona de confort hace 18 años y no he mirado hacia atrás. Mi deporte me ha permitido viajar por todo el mundo y me ha hecho conocer personas increíbles. He sido afortunada no solo por encontrar el éxito en algo que nunca soñé que me apasionaría, sino que he logrado hacer historia en más de una ocasión".

Erin Hamlin seguirá dando vueltas por los aeropuertos de América del Norte y medio mundo persiguiendo el invierno y las temperaturas frías para deslizarse con su trineo por el hielo. Desde Remsen a Lillehammer, de Noruega a Calgary, de Turín a PyeongChang. Un icono del deporte estadounidense, una celebridad entre sus extrañables vecinos. La reina del trineo.

0
0