BMW es el rey de este segmento ahora mismo. Su Serie 3 gana todas y cada una de las comparaciones, siempre sin desmerecer a la competencia. Es un producto sólido, sin estridencias, pensado por y para el conductor, para que la conducción sólo suponga un placer.
Partiendo de un precio base de 37.501 euros la marca alemana sitúa el más básico de sus Serie 3 berlina con el motor 325i de 218 caballos. Y es que casi me da reparo utilizar la palabra "básico", porque utilizarla en coches de este nivel raya lo irreverente. Bien es cierto que una de las pegas de este coche, y en general de la marca, es que las opciones para "personalizar" el vehículo obligan a rascarse el bolsillo con bastante intensidad, prácticamente casi hasta hacer un agujero, pero está claro que el que algo quiere algo le cuesta.
Pruebas
Opel Astra TT: Aire fresco para cuatro
17/08/2006 A LAS 18:35
Por fuera el coche tiene una línea muy conseguida y que se distingue de todos los rivales: una calandra agresiva, unos faros de formas atractivas, una línea casi deportiva y una zaga elevada que aumenta aún más esta percepción. El diseño exterior está muy conseguido, y en cuanto abres la puerta y te sientas al volante te das cuenta, es inevitable, que estás en un BMW. Se "respira" BMW.
La calidad de los acabados, las texturas, el volante, perfecto, con un grosor y un tacto en el aro prácticamente inigualable, te hacen sentir realmente bien, casi poderoso. Echando un vistazo alrededor te das cuenta el porqué del precio. Y es que aunque nuestra unidad de pruebas llevara como extras la tapicería de cuero, navegador, sensor de parking, acabados en madera, pintura metalizada y unas llantas preciosas de 225/45 R17, que suben la factura final un buen pico, puedes disfrutar de muchas cosas por un precio que no es una locura. Sin embargo, todo esta no te quita de la boca el primer "wao" que dices nada más ponerte a los mandos.
Hablando del motor, hay que reconocer que este propulsor de seis cilindros, al principio, no parece entregar una potencia de tantos caballos. Hasta las 3.000 vueltas el 325i sacrifica potencia bruta por suavidad y confort al acelerar. Aparentemente no piensas que tenga tanta caballería, pero la verdad es que la progresividad es su bandera, con la ya tradicional tracción trasera de BMW. Eso si, en cuanto buscas las cosquillas al propulsor, en cuanto pisas a fondo el acelerador a partir de las 3.000, ya puedes estar rápido para cambiar de marcha porque llegarás a la zona roja en un plis: los 1.500 kilos no son óbice para salir disparado.
La verdad es que es un coche que no te deja indiferente. Iba a decir que no destacaba por nada, pero no es cierto: destaca por su conjunto, porque no tiene fisuras, porque no tiene ningún punto debil, porque es sus rivales afinan armas para contrarrestar la evidencia, sobre todo a nivel de mercado.
En BMW no han escatimado recursos y han llenado hasta arriba de tecnología al Serie 3. Estoy convencido de que buena parte de su tonelada y media es por la "bendita culpa" de los últimos adelantos tecnológicos. Para encender el motor hay que dar a un botón "Start/Stop" muy cerca de donde suele estar la llave habitual. Por cierto que con gran sorpresa compruebas que el llavero es la propia llave, que se inserta al lado del botón. Todo está pensado para el confrot del conductor, aunque puede que alguna vez no se acierte con sus gustos, pero para eso las opciones son múltiples.
En cuanto a lo que no se ve, el bastidor es sencillamente bueno, con un tarado de suspensiones francamente cómodo a la par que confortable, todo estudiado al milímetro.
Pero no todo puede ser bueno, y por supuesto existe un apartado negativo, aunque ni mucho menos determinante. Sus poco más de cuatro metros y medio (4.520 mm) podían albergar una habitabilidad y un maletero superiores. A pesar de su docilidad, a bajo regimen es de esperar más potencia disponible para sus 218 caballos. La posición de conducción se ajusta de mil maneras, pero quizá por éso sea difícil encontrar la buena. Y por supuesto, si es contenida la política de precios de inicio, los extras encarecen el precio final sobremanera.
Este BMW es heredero de la tecnología que la marca alemana incluye en sus productos deportivos que compiten en los distintos campeonatos mundiales. Así, el 325i se beneficia de los numerosos "hermanos" que disputan el Mundial de Turismos (WTCC). BMW, con varios coches siempre en los primeros puestos, domina un campeonato en el que cada año aumenta el nivel tecnológico y la competitividad.
Con la mano en el corazón
Es un coche que vale lo que cuesta. Es mucho dinero, más de seis "kilos" la versión básica con este motor, y de ahí para arriba en función de los extras, pero de verdad que es un placer saber que todo está en su sitio y no se racanea en calidad. Está muy bien rematado y aunque sólo sea por eso, merece la pena tener uno en el garaje de casa.
Un coche para...
Gente con mucha clase, con gusto por lo exquisito, que gusta de los placeres y que gusta de dárselos a menudo. A pesar de su potencia no es un coche para correr, no es una bomba explosiva, pero disfrutarás con el tacto fino de cada uno de sus componentes. En definitiva, si tienes excedentes en el banco... ¿por qué no? ¡date el gustazo!
Pruebas
Peugeot 207: Amor a primera vista
05/08/2006 A LAS 10:35
Pruebas
Opel Tigra TT 1.8: un juguete de capricho
29/07/2006 A LAS 15:38