La marca japonesa ha echado mano de sus mejores diseñadores para dar forma a una moto polivalente que se adapte al gusto de todos y sirva tanto para el día a día como para las escapadas "findesemaneras". Y es éso, ni más ni menos, lo que ha hecho la casa nipona.
La versión naked es quizá en la que más riesgos estéticos se ha tomado. Sus formas, su marcador, su faro... todo ha sido concebido como una apuesta al futuro, mientras que en la que tenemos entre manos, la carenada, se ha optado por la sobriedad y por apostar por lo ya conocido de sus hermanas mayores, las Z750.
Pruebas
Derbi Mulhacén: palabras mayores
30/07/2006 A LAS 14:57
El concepto ER-6 busca, ante todo, llegar al máximo de público posible, por éso utiliza un motor bicilíndrico de cuatro tiempos y 649 centímetros cúbicos donde, éso sí, existe una clara y dura competencia. La legión de Honda, las Ducati, la Fazer y las SV y GSR en Suzuki no son monturas de peores hechuras que la "Kawa", y de momento los precios, más que competitivos, amén de numerosas ofertas y facilidades, son el arma de ataque de la firma verde.
El diseño y la originalidad está fuera de toda duda en esta máquina, más en su concepto que en su resultado final, ya que, el vistoso chasis multitubular en rojo, en el caso de la unidad negra, contrasta con el detalle menos atractivo de que comparta las esferas de los marcadores con la Z750. Y es una pena, porque después de ver a su hermana la naked (que llegó al mercado español dos meses antes que la vestida) con un marcador vanguardista, digital, y de diseño provocador, se cae en la monotonía de las tradicionales esfereas de aguja, que una vez acostumbrados a la información moderna digital, sabe un poco a... poco.
En Kawasaki han pensado mucho a la hora de poner en la calle un producto en el segmento quizá con más ventas del mercado, a excepción hecha de los scooter de 125 cc. En especial han tenido mucho cuidado en el balance y el reparto de pesos en la moto. Por éso, han optado por un tubo de escape muy poco visto, corto, y casi centrado debajo de la quilla, que además de cumplir con las reglas europeas de emisiones perjudiciales para la salud, suena más que agradable y ayuda a mantener el centro de gravedad más cerca del suelo, lo cual se traduce en mayor facilidad para meter la moto en la curva, y también para sacarla.
En cuanto a la posición de conducción, por apenas un par de milímetros, la carenada es más cómoda y racional que la desnuda, algo más radical en cuanto a formas y planteamiento. La cúpula protege bastante y una vez en ruta resulta un alivio, sobre todo después de venir de una desnuda en la que te "comes" todo el viento. Las estriberas, un pelín altas, hacen que la postura sea igual algo más racing de lo deseable, pero apenas podrás apreciar si estarías más o menos cansado después de una buenca cabalgata con los pies en una posición menos alta.
En cuanto al motor, nada que echar en falta. Nuestra unidad de pruebas tenía en las 4.000 revoluciones un ruido algo extraño, diferente, pero para nada preocupante. Entrega desde abajo muchos caballos, pero a partir de las 5.000 los 72 caballos empujan con brío y tienes que estar listo y engranar una marcha superior para que el corte de encendido no te corte el rollo. La versión carenada sufre alguna vibración en la junta de los plásticos, pero casi ni te enterarás por culpa de las sensaciones de disfrute que te embargarán a la hora de abrir gas.
En materia de suspensiones, Kawa tira de lo mejor que tiene en casa y no hay nada más que decir. El basculante y el chasis hacen su trabajo con solvencia y el tacto de la moto es bueno sin tapujos. En el apartado de neumáticos (de 17) y frenos, pues se une la practicidad del doble disco delantero de 300 milímetros y el trasero de 220 con el diseño, ya que los discos son lobulados y rinden de manera exquisita.
La moto es más que manejable. Son 174 kilos en vacío, y gracias a la estrechez del asiento en su unión con el depósito se llega fácil al suelo y se domina la montura con bastante facilidad, pudiendo maniobrar con garantías. Quizá falte espuma en el asiento, pero una vez metidos en faena tampoco te paras a pensar en estas cosas. Por lo demás, el consumo es más que comedido y es de agradecer, ya que el depósito no llega a los 16 litros de capacidad.
A la hora de hacer kilómetros, la Kawa se defiende de maravilla en todos los terrenos. En ciudad se cuela por cualquier agujero, ya que es estrecha de verdad. Los espejos, algo "lejos" del piloto, no es que sean un prodigio de visibilidad, pero tampoco molestan en exceso en la jungla de las cuatro ruedas. En carreteras reviradas es donde la ER-6f se encuentra más agusto, pero para nada hace ascos a las autopistas. La cúpula protege bien: los hombros se quedan un pelín al aire, pero decidme una moto en este segmento que brille por su protección. El que si va a sufrir es el pasajero, que pese a disfrutar de dos buenas asas atrás, se verá irremisiblemente "empujado" hacia delante, ya que el diseño del asiento en la parte de atrás está inclinado y "sufrirás" la compañía si o si.
Por último, siempre hay que hablar de los descuentos y promociones de Kawasaki. Ahora mismo con la oferta Kawa Go! te puedes beneficiar de fabulosos descuentos o el regalo del seguro el primer año y la ampliación de la garantía de dos a cuatro años. En definitiva, un producto asequible, con estilo y calidad, señas de identidad habituales de la casa.
Pruebas
BMW 800 S: Innova y conquista
24/07/2006 A LAS 18:30
Pruebas
Suzuki Bandit 650 S: Maravillosa veteranía
15/07/2006 A LAS 05:51