En sus orígenes, Opel concibió el Tigra como un deportivo 2+2 que prácticamente era un biplaza. Pequeño, coqueto, atractivo, con una imagen poderosa y fresca. El paso de los años hacía difícil "recalificar" el concepto del Tigra, debido a la evolución de la propia margen, pero mira por donde las mentes pensantes de la marca alemana han acertado de pleno "sacándose de la manga" un coupé cabrio, biplaza, con techo rígido, y una economía de adquisición y uso más que loable.
En el fondo el Tigra es un jueguete destinado a los más jóvenes de la casa, aunque los que ya hace tiempo que dejaron los treinta atrás disfrutarán como el que más y "reverdecerán" laureles. Es un coche con espíritu joven y que te hace sentir joven. Es entrar en el habitáculo y dejar tus problemas fuera, en el más claro concepto "fun" que existe en automovilismo.
Pruebas
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17/08/2006 A LAS 18:35
Para dotar de su propia personalidad al Tigra, Opel recurre a un diseño agresiva, tanto en la delantera, como en la zaga, y en los pasos de rueda. El coche es bonito se mire por donde se mire, te cautiva con el techo puesto y te desarma sin él. En cuanto a belleza, la asignatura está aprobada con sobresaliente. La parte de atrás está resuelta de maravilla, y el botón eléctrico integrado en el embellecedor para abrir y cerrar el maletero es genial.
Por delante la mirada es agresiva, con una parrilla poderosa y una "mirada" más que sugerente. La apuesta por tener parte del techo retráctil en color titanio o metalizado, rompe la continuidad de las formas y realza aun más su atractivo. Para aumentar la sensación deportiva, las llantas de 17 pulgadas y cinco radios de nuestra versión probada, y las ventanillas sin marco superior, que da sensación de coche de superior gama.
Deteniéndonos un poco más en su sistema de plegado del techo rígido, hay que decir que en torno a 20 segundos puedes ver dos coches completamente distintos. Después de quitar los seguros correspondientes, accionando un simple botón verás el cielo sobre ti en menos que canta un gallo... o viceversa. El sistema no es demasiado ruidoso, y funciona bien, aunque siempre tienes que tener cuidado de cumplir una serie de normas en cuanto a ventanillas, seguros quitados, freno de mano, llave en contacto...
Si el coche tiene personalidad con las estrellas por montera, cuando está cerrado su "ego" se acerca incluso al de un Audi TT, por las formas. Es un biplaza, con muy poco espacio interior, con un maletero justo, y poca capacidad de carga, pero por contra te da un conjunto por un precio tan ajustado que no llega a los 20.000 euros.
En todo caso, el coche no deja de ser un capricho, ya que su practicidad deja mucho que desear ya que con el techo, plegado o no, en el maletera apenas caben dos bolsas de equipaje, ajustando mucho un par de "trolleys", si estos no son de medidas desproporcionadas. En el interior, los huecos se ciñen a los de las puertas, una guantera justa y un espacio detrás de los asientos, en el que una mochila tiene que hacer contorsiones para entrar.
El interior, la verdad, es algo pobre. Es prácticamente un Corsa dentro de un descapotable. En la versión más equipada no disponemos siquiera de ordenador de a bordo. Afortunadamente elementos de seguridad como Airbags, ABS, arcos de seguridad y ESP no faltan, pero la dotación es algo pobre. Nuestra versión si traía mandos al volante para poder cambiar a voluntad el equipo de música. Es quizá esto lo peor de un coche de muy alta factura. Lo que pasa es que cuando puedes mirar a todas partes por que vas con la melena al viento... ¿para qué vas a mirar al salpicadero?
Ya hemos dicho que en cuanto a practicidad el coche no pasaría del cuatro raspado, pero es que el que busca un descapotable no busca practicidad. Busca un estilo de vida, un coche con personalidad, buenas sensaciones, historias inolvidables... y este Tigra lo consigue.
En cuanto a motores se presenta con un diesel 1,3 CDTi de 70 caballos que se queda más que corto, aunque sirve para tener una simbiosis entre cabrio y mechero. La versión de 90 caballos de gasolina no nos parece la más apropiada, pues son 1.265 kilos los que hay que mover y el 1.8 parece el apropiado.
Hoy en día muy pocas marcas, por no decir ninguna, pueden alardear de poner en la calle un Twin Top, un cabrio con techo duro y 125 caballos de potencia por menos de 20.000 euros. El argumento manda, y aunque no llega a los cuatro metros de largo, el Tigra cumple perfectamente su función de coche para divertir y divertirte. Sólo hay que echarle en cara algún pequeño ruido aerodinámico, que los enganches no sean del todo milimétricos y el maletero, que apenas da para la escapada de dos personas.
CON LA MANO EN EL CORAZÓN
Es el premio soñado de todo recién licenciado. Está pensado para ello, para la gente joven que quiera un coche asequible y hasta cierto punto económico pero con una imagen y con una garantía fuera de dudas. Aquellos que no sean tan jóvenes o no hayan aprobado ninguna carrera asignatura... pues cualquier excusa es buena para darse un capricho y abrirse a la vida.
UN COCHE PARA...
Gente joven, con ganas de vivir, casi diría que adolescente, no tanto en cuanto a edad física pero si edad mental. Es un coche en el que es imposible no divertirse, no rejuvenecer cada vez que te montas, y los que empiezan a peinar algunas canas verán sus deseos cumplidos con este coche que no le dará más que alegrías.
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