Tras participar en la Liga Europea en San Petersburgo, Sara Ramírez compartió unos minutos de su apretada agenda de entrenamientos y viajes con los lectores de Yahoo!Eurosport para dar a conocer un deporte que en España tiene escasa relevancia mientras en China es todo un fenómeno de masas. Con los medios disponibles, la presencia de Ramírez entre las cien primeras jugadoras del ranking de la ITTF resulta toda una hazaña.
La vocación por el tenis de mesa viene de su hermano, Rafa Ramírez, que le prometió que la haría campeona de Europa. "Me lo creí y dije que sí, que iba a ser campeona, y a los trece años lo conseguimos en mi categoría", recuerda Ramírez. Hoy, es una jugadora a tener en cuenta en el circuito absoluto, respetada por todas sus rivales.
El mejor momento para el deporte modesto llega en los JJOO, cuando la atención se centra en deportes que no reciben ninguna atención durante cuatro años: "Durante quince días te sientes valorada por lo que haces. Ven que somos deportistas que entrenamos siete horas diarias cuando no competimos ni viajamos. Es muy sacrificado, y que solo lo valoren cada cuatro años es un poco duro, no solo por nosotras. Joel [González] es medalla de oro y está buscando 'sponsors' igual que yo. Ahora tengo que pagarme los Open, no tengo entrenador personal, tengo que irme al CAR de París... Tengo que buscarme la vida", resume la sabadellense.
Los recortes que el CSD anunció para todas las federaciones olímpicas sorprende a Ramírez, ya que actualmente "no sabemos quién va a ser el entrenador, no tenemos nada en estos momentos".
Sara Ramírez está convencida de que con mayor difusión, el tenis de mesa atraerá más interés, tanto por parte de los aficionados como de los patrocinadores. Dentro del panorama nacional, ella cuenta con ayudas de la Generalitat de Catalunya y del Fotoprix Vic, su club, pero haría falta un mayor impulso: "El fútbol tiene grandes patrocinios como el de BBVA. Nosotras tenemos a Fotoprix. Viajamos mucho y nos ve mucha gente. Si viajas por toda España, todos ven los logos". Sobre la afición, a Ramírez la gente le hace llegar a través de Internet su interés por el tenis de mesa: "Realmente a la gente le gusta, pero si no ponen nada más, la gente se olvida hasta dentro de cuatro años".
A pesar de la coyuntura actual, la propia jugadora prefiere pensar en positivo: "Pensar de forma negativa no sirve de nada. Prefiero hacerlo de forma positiva, porque hago algo que realmente quiero y puedo vivir de esto".
Por último, defiende que el tenis de mesa, desde su complejidad, puede resultar más interesante que el fútbol: "Hay mucha emoción y tensión, todo te lo juegas en un punto. Es muy psicológico y muy físico. Según los estudios de la NASA, es el deporte más complicado del mundo". La próxima oportunidad para acercarse más a este deporte tendrá lugar este fin de semana en Vic, donde el Fotoprix se enfrentará al Atlético San Sebastián.