Todavía no se lo cree

La belga Kim Clijsters, cuarta cabeza de serie, reconoció después de ganar su primer título de Grand Slam al ganar la final del Abierto de Estados Unidos, que era muy difícil creerse que fuese campeona.

Eurosport

Fuente de la imagen: Eurosport

Nueva York, 11 de septiembre.- "El triunfo tiene un doble valor porque llegó en menos de un año que estuve operada de la muñeca y todo los malos momentos que me tocaron pasar", declaró Clijsters, que también hizo historia al ganar un premio récord de 2,2 millones de dólares. "La verdad es que no tengo ni idea de lo que voy hacer con tanto dinero".
Pero lo más importante para Clijsters, de 22 años, había sido el ver cumplido el sueño de un título de Grand Slam después de haber jugado cuatro finales anteriormente y perderlas, tres contra su compatriota Justine Henin-Hardenne y otra contra la estadounidense Jennifer Capriati.
"Ha sido tan especial como cuando gané el primer título, que era tan joven, ahora es un sentimiento muy parecido", destacó Clijsters. "Además también he dejado de escuchar lo que siempre me decían que no tenía la capacidad de ganar un título de Grand Slam".
Clijsters reconoció que después de cómo había jugado durante todo el verano tenía la confianza de conseguir el título del Abierto, pero había que disputar el torneo y el triunfo ante Venus Williams en los cuartos fue definitivo.
Ante la posibilidad de que después de dos años, como había comentado, pueda pensar en la retirada, Clijsters, reconoció que lo que tenía claro era que quería aprovechar al máximo durante ese periodo de tiempo la competición, pero no era nada decidido.
"Aunque queda mucho tiempo para que llegue ese día, sí tengo intención de hacer esa valoración", reiteró Clijsters. "Lo que sí es importante es que este año he cumplido con los objetivos que me había propuesto".
Clijsters también dijo que el hecho de haber ganado un título de Grand Slam no iba a suponer un cambio en su personalidad y que estaba lista par luchar como siempre por volver a ser la número uno.
"Nada me presiona, pero estoy lista para hacer mi mejor tenis y ver hasta dónde puedo llegar de nuevo", agregó Clijsters. "Lo que más deseo es que las lesiones me respeten y pueda no sólo jugar bien al tenis sino disfrutarlo al máximo".
Clijsters, que rompió un largo noviazgo con el australiano Lleyton Hewitt a falta de quince días para la boda, dijo que los triunfos deportivos también estaban en relación con el nuevo equilibrio sentimental y afectivo que había conseguido.
"Me siento muy feliz en todos los aspectos de mi vida y esta noche ha sido grandiosa para mí", subrayó la nueva campeona del Abierto de Estados Unidos.
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