Arthur es un perro callejero que se encontraron en medio de la jungla cuando pararon a comer. Desesperados por la dureza del trazado, llenos de barro y con muchísimas hambre, los suecos se sentaron a compartir una lata de albóndigas, cuando Arthur, igual de sucio que ellos, se les acercó para mendigar un poco de carne.
Según cuenta Mikael Lindnord, el capitán del equipo, tan solo ofreció una albóndiga al can. Como respuesta, éste les siguió el resto de la prueba aquel día: 27 kilómetros a través de la selva ecuatoriana. Arthur fue su sombra durante el resto de la Aventura Huairasinchi, una prueba de resistencia en equipo que consta de 700 kilómetros que transcurre por etapas en los Andes, en el Pacífico y en el Amazonas, y en la que los participantes tienen que remar en kayak, montar en bicicletas de montaña y correr.
Arthur no se arrugó ante la dureza del recorrido. Nadó por un río, subió colinas y caminó a duras penas por el barro. Siempre detrás de su ‘nueva manada’. Los miembros del equipo intentaron apartarle de su lado, ya que temían que la dureza de la situación podía poner en riesgo su vida, pero Arthur no se amilanó y continuo como si fuera uno más.
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Arthur, el perro aventurero (Krister Göransson / Peak Performance)

Fuente de la imagen: Eurosport

Cuando vieron que su equipo había pasado a ser un quinteto, los suecos acomodaron su paso al del animal, e incluso pararon a descansar cuando le veían flaquear. El perro incluso fue con ellos durante los 59 kilómetros que tuvieron que recorrer en kayak por el cauce de un río. En un primer momento, el equipo le dejó en tierra, por recomendación de la organización. Pero una vez se echaron al agua, Arthur se tiró detrás de ellos, así que decidieron subirle a la embarcación y hacer la travesía con este curioso polizón.
El Team Peak Performance terminó duodécimo en una prueba que ganó el equipo anfitrión Ecuador Movistar. Los españoles del Columbia Vidaraid finalizaron terceros. Quizás la presencia de Arthur, que compartió con ellos 400 kilómetros de la aventura, les retrasó.

El perro Arthur (Krister Göransson / Peak Performance)

Fuente de la imagen: Eurosport

Cuando cruzaron la meta, el capitán Lindlord sabía que se iba a quedar con el perro. A través del Facebook del equipo pidió donativos para poder costear el tratamiento veterinario del can, que había quedado bastante maltrecho después de la prueba. Además, solicitó al ministerio de Agricultura sueco un permiso para que Arthur pudiera acompañarle a su país de origen. Cuando el permiso llegó por correo electrónico, se puso a llorar frente a la pantalla del ordenador, tal y como cuenta en Facebook. Ahora Arthur podrá disfrutar de un hogar y Lindlord, de un amigo (peludo) para siempre.
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